Orfanato-Escuela de Amenuveve: últimas novedades

Hace un poco más de un año os contábamos las últimas intervenciones que se estaban desarrollando en el Orfanato-Escuela de Amenuve. Por aquel entonces estábamos a punto de completar dos de las casas que formarán parte del complejo. Se consiguió techar ambas construcciones, enyesar las paredes, enlosar los suelos y preparar las conducciones eléctricas. Un gran trabajo conseguido a base de las donaciones y la ayuda de voluntarios y voluntarias. 

En la actualidad, Amenuveve sigue adelante pero mucho más lento de lo que nos gustaría. La falta de financiación nos impide continuar con el proyecto al ritmo que nos gustaría. A pesar de nuestra falta de recursos durante este último año se han podido realizar un montón de intervenciones gracias a donaciones internacionales. Los baños previstos en la construcción ya están operativos. La colocación de las tuberías y todas las conducciones ha sido un punto clave. Ahora mismo, baños y duchas cumplen perfectamente su función ya que también se han podido hormigonar los suelos y enlucir las paredes. También se pudieron adquirir los postes de electricidad que darán servicio a todo el Orfanato-Escuela de Amenuveve.

La mejor de las noticias es que en estas casas ya están instalados Koku y Gifty y su gran familia: 9 niños y niñas que ya disponen de un habitáculo en condiciones al mismo tiempo que se encargan de supervisar las obras. Los primeros habitantes de Amenuveve nos enviaron un vídeo en el que nos muestran la llegada de los colchones que utilizarán, así como los sanitarios que falta instalar. Pequeñas comodidades que para el resto de nosotros parecen imprescindibles ¿verdad? Mirad lo que nos contaba Koku

¿Qué falta por hacer?

La lista de tareas pendientes es extensa: Es necesario colocar los marcos de puertas y ventanas de las casas construidas. También hay que instalar las cerraduras y sobre todo las imprescindibles mosquiteras. Trabajos básicos para que estos habitáculos tengan las condiciones apropiadas para ser habitadas. Y por supuesto queremos continuar con la construcción del resto de edificaciones previstas. ¿Sabes que en Ghana podemos construir una casa con poco más de 3.000 euros?

SAPP está trabajando para que el ritmo de las obras en esta región tan necesitada de Ghana no disminuya. Recientemente nuestra organización ha firmado un convenio de colaboración con el  Centro Deportivo YO10, de Granada, que tiene como objetivo colaborar en la financiación de los trabajos del Orfanato-Escuela de Amenuveve.

Hasta el momento YO10 ha organizado varias Masterclass especiales destinadas a este proyecto tan ilusionante, además de permitirnos instalar un stand en su centro para informar sobre el trabajo de SAPP en Ghana. Además continuamos con nuestro equipo de Teaming abierto para todo el mundo que quiera aportar su granito de arena.

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Información de primera mano de nuestro proyecto en Ghana

Tenemos la seguridad de que el esfuerzo de todo el mundo unido a la gran ilusión de tantos y tantas amigas y voluntariado, van a lograr que Amenuveve siga adelante con más fuerza que nunca.

¿Nos ayudas a construir un futuro? 

 


Imagen portada: Peter Roe

10 razones para hacer voluntariado internacional

Hacer un voluntariado internacional es transformar tu vida y la del mundo. Es cambiar tu forma de pensar y de sentir. Es valorar muchas cosas que merecen ser consideradas en su justo valor.

 

Lo primero que deberás tener en cuenta si te estás planteando realizar un voluntariado internacional, es que es una experiencia que te marcará. Vas a conocer otro país, otra cultura, otra realidad que es muy diferente a tu vida cotidiana. A cambio, vas a poder compartir momentos y vivencias que tendrán una importante repercusión tanto para ti personalmente como para el futuro de estas comunidades. 

El voluntariado internacional, además, te permite adquirir unas competencias que fomentarán tu desarrollo como persona al mismo tiempo que ayudas a comunidades en desarrollo. Los beneficios de hacer un voluntariado en el extranjero son muchos. ¿Quieres conocer algunos?

10 motivos para hacer voluntariado internacional:

  1. Abre tu mente: Hacer voluntariado en otro país te va a permitir expandir tu forma de ver la vida. Conocerás nuevas culturas, nuevos enfoques. El voluntariado internacional es una manera de viajar consciente. De dejar una huella socialmente responsable en los proyectos en los que vas a colaborar que te permitirá crecer interiormente.
  2. Cambia tu perspectiva: La observación de otras realidades no te va a dejar indiferente. Aprenderás a valorar esas pequeñas cosas que tienes. También te permitirá relativizar las muchas tonterías que nos pasan a lo largo del día. Tu enfoque puede variar después de realizar un programa de voluntariado en el extranjero.
  3. Simplifica: Cuando estás trabajando con gente que no tiene mucho, tu manera de ver las cosas se transforma. Te prepara para vivir de forma menos complicada, con menos pertenencias materiales. Te desprendes de lo superfluo de tu vida, lo que acaba siendo bastante liberador.

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    Puedes ser parte activa del cambio
  4.  Prioriza: Por esta misma regla, vas a aprender a poner en orden tus preferencias. Hacer un voluntariado alejado de tu entorno habitual puede ser un modo natural de averiguar si lo que estás haciendo con tu vida es realmente lo que te gusta. Puede ser el espacio que necesitas para darte cuenta de qué es lo que realmente quieres en la vida y si estás haciendo lo realmente correcto.
  5. Descubre tus límites: Posiblemente tu voluntariado te obligue a salir de tu zona de confort. Vas a enfrentarte a nuevos retos. A situaciones que pueden estar alejadas de los que es tu día a día. ¿Qué mejor manera de aprender hasta dónde eres capaz de llegar? Seguro que te sorprendes de tus capacidades y descubres nuevas facetas de ti que no creías poseer.
  6. Amplía tus círculos:  Uno de los grandes miedos a los que se enfrenta una persona que hace por vez primera voluntariado internacional es la soledad. Puedes tacharlo ahora mismo de la lista de los contra. Cuando te embarcas en un programa de voluntariado en el extranjero vas a coincidir con gente que tiene inquietudes similares a las tuyas. Probablemente tenéis puntos de vista y formas de ver la vida muy parecidas. Además como bono extra vas a conocer a un montón de gente local que te aportará nuevos puntos de vista y que te van a acoger con los brazos abiertos.

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    Desarrolla tus capacidades haciendo un voluntariado en el extranjero
  7. Adquiere nuevas habilidades: El desarrollo de competencias siempre es un punto fuerte de todo programa de voluntariado. En tu experiencia internacional vas a tener que realizar tareas que tal vez sean nuevas para ti.  El enfoque práctico de este aprendizaje te va a permitir asimilarlas y disfrutarlas de un modo más completo.
  8. Sumérgete en una nueva cultura: No vas a ser un turista. Ni siquiera un viajero. Vas a asimilarte con el país de tu destino y vas a vivir de un modo muy similar al que lo hacen los lugareños. Te sumergirás en una cultura que te aportará un conocimiento más profundo que cualquier recorrido organizado. Siempre hay tiempo para conocer el país, pero haciendo voluntariado internacional, vas a vivirlo.
  9. Espera lo inesperado: A pesar de lo fiable que pueda ser la organización con la que has preparado tu viaje, los imprevistos pueden aparecer en tu viaje solidario. Aprende a convivir con ellos. Sacarás un gran aprendizaje que te demostrará tu capacidad de adaptación y flexibilidad con el entorno.
  10. Pasa a la acción: Realizar un voluntariado internacional es uno de los mejores modos de pasar a la acción. Te conviertes en motor del cambio que actúa para aliviar desigualdades. 

En SAPP llevamos muchos años desarrollando programas de cooperación internacional y somos conocedores de muchas de las cuestiones que surgen a la hora de preparar un viaje de voluntariado. ¿Qué necesito? ¿Me gustará? ¿Estaré a la altura? Todas son preguntas perfectamente válidas que te ayudamos a resolver. 

Antes de decidir tu viaje, infórmate sobre tu destino, el tipo de proyecto en el que te vas a involucrar, las tareas que desempeñarás, la cultura del país al que irás… Elige conociendo los máximos detalles de tu estancia. Un voluntariado de este tipo no es algo que se decide de un día para otro. Es necesario meditar, ver si realmente si ajusta a nuestras necesidades y planearlo con tiempo.

En SAPP te podemos ayudar a encontrar el mejor viaje de voluntariado internacional que se adapte a ti. ¿Hablamos?


Imagen portada: Adrianna Van Groningen

Reanudamos nuestro blog

Reiniciamos nuestro blog con las noticias de nuestros proyectos en África.
Voluntariado internacional con una asociación con años de experiencia en el terreno.

 

 

¡Hemos regresado! Con ganas, con ilusión y con un montón de novedades que esperamos contaros semanalmente.

Lo primero es pediros disculpas por tan largo silencio. Como muchos de vosotros sabéis SAPP es una organización no gubernamental completamente autogestionada. Somos pocos los que estamos trabajando en este proyecto y a veces se nos amontona la faena. Estos meses pasados han sido un tiempo de transición que nos hemos tomado para mirarnos por dentro y ver dónde estábamos y qué es lo que queremos conseguir. Hemos estado reflexionando aquí para actuar allá, en los países en los que más nos necesitan.

Ahora podemos deciros que hemos cargado las baterías con muchísima energía positiva. Hemos ido realizando cambios progresivamente. Se han ido incorporando nuevos compañeros y compañeras y poco a poco regresamos con más fuerza que nunca dispuestos a ponernos al día con los proyectos que han seguido su curso. Uno de estos cambios es el que ahora mismo estáis leyendo: continuamos con nuestro blog con la firme intención de actualizarlo semanalmente. ¡Tenemos tantas cosas que contaros!

Como es lógico, durante estos meses, se han producido algunos cambios bastante significativos en los proyectos que estamos gestionando. Algunos se han dado felizmente por concluidos. Otros han iniciado nuevas fases. Tenemos incluso nuevos temas que os vamos a contar detalladamente. Nuestro trabajo ha continuado. En silencio, pero sin descanso. Definitivamente, este mutismo queda oficialmente desterrado de nuestra página. Hemos hecho el firme propósito de contaros todas las novedades que tenemos. 

En la actualidad nuestros esfuerzos se están centrando en Ghana. Uno de los países africanos con mayor potencial, tanto demográfico como económico, de todo el continente. Nuestro proyecto en Amenuveve sigue adelante. Además hemos unido esfuerzos para lograr la construcción de una escuela en Boyase, una de las zonas más necesitadas. Uganda, otro de los países en los que SAPP actúa, tiene a Santa Filomena como proyecto principal. Aquí se han producido excelentes noticias que os detallaremos más extensamente. 

Proyectos en marcha, nuevos voluntarios, testimonios de amigos y amigas que han vivido la experiencia de trabajar codo con codo en algunos de estas iniciativas… todo esto y mucho más vais a poder encontrar semanalmente en estas páginas.

¿Quieres conocer cómo trabajamos? ¿Te interesaría que tratáramos algún tema en concreto? Déjanos un comentario y acompáñanos en esta nueva aventura que retomamos con toda la fuerza de vuestro apoyo.

¡Gracias por estar junto a SAPP!

¡Seguimos adelante en Amenuveve!

El orfanato de Amenuveve, en Ghana, sigue adelante. Durante los meses de verano ha  continuado la construcción de este nuevo centro, gracias a una donación de 2.153,10€.

¿En qué hemos invertido este dinero? 

Este centro estará compuesto de 9 casas para los niños más una casa para la estancia de los voluntarios. En estos momentos dos de las casas ya están prácticamente listas gracias a estas acciones:

  1. Enyesado de los techos
  2. Techumbres
  3. Trabajos de electricidad
  4. Enlosado del suelo

Gracias a las donaciones podemos seguir adelante con nuestros trabajos.

Esperamos poder tener listas todas las estancias en el corto plazo para poder trabajar y ayudar a nuevos niños con necesidades.

Merci. Gracias por todo. C’est l’Afrique

Pensándolo fríamente, creo que sí. Lo era. Era una necesidad. Un ansia viva que me corroía por dentro, de siempre. Y llegó el momento de hacerlo. En abril decidí que iba a dedicar tres semanas del verano enteramente a unos niños (no sabía que tan pequeños, confieso). Y ahí empezaron los preparativos: dónde ir, en qué idioma hablar, con quién iba a ir… Y me tiré a la piscina: a Togo, hablando en francés y sola. ¿Qué podía salir mal? Aparte de la segunda dosis de la vacuna de la rabia, claro.

Vuelos, vacunas (ya os he adelantado una de ellas), ropa, recogida de material para los niños, botiquín… y muchas ganas. La verdad es que no hace falta mucho para irte para allá. Ahora lo sé. Cuatro camisetas, tres pantalones y dos pares de zapatillas. Con eso salvas, tranquilamente, tres semanas. Y si te pones tonto te traes unos pantalones y una camiseta sin poner. Nota mental: mejor ropa estampada que se ven menos los manchurrones.

El 26 de julio me fui para allá. Creo que no estaba muy nerviosa. O puede que sí. La verdad es que no lo recuerdo. Llegué a Accra, capital de Ghana, de madrugada. ¡Estaba en África! El coche era de aquella manera, el hostel donde me quedaba era raro, no podía beber agua del grifo y me moría de sed… ¡Y resulta que Accra es Europa comparado con Togo!

Blablacar para ir a Togo, pasar la frontera a Lomé, empezar a hablar en francés… ¡Se me cruzaron los cables! No sabía si entendía, si no entendía… y ahí empezó todo. Eso era África. Lo que había ido a conocer. La experiencia desde cero. Sin contacto con nadie no togolés. La aventura. Esa con la que había soñado tanto tiempo.

A los dos días fui a conocer el orfanato, a mis niños, a esos con los que pasé tan buenos ratos Y otros más complicados.  Ese orfanato que está un poco manga por hombro en el que se pueden hacer taaaantas cosas. Ese lugar en el que aprendí (¿o quizá recordé?) que lo más valioso que tenemos es el tiempo. Que muchas veces solo tenemos que dárselo a los demás para ser felices, ellos y nosotros. Ahí corroboré la frase del jefe de una aldea a unas dos horas de Lomé: ‘Vosotros tenéis la hora, nosotros tenemos el tiempo’. ¡Qué gran verdad!

Cuando fui era escéptica con todo lo que me habían contado de la experiencia, de las emociones. No creía que fuera verdad. Yo era más fría que todos los que habían estado antes. Error de bulto. Las emociones, sentimientos, relaciones, amistades… todo lo que haces allí, es otra realidad. Es la realidad africana. Hace algo más de un mes que volví y sigo pensando en mis niños. Sigo pensando en mi Wanda. Y para hacerlo más llevadero, tengo sus fotos por casa.

Todo es diferente. Tanto que en algún momento sí echaba de menos a alguien no africano para compartir mis experiencias, para saber si mi comprensión era limitada o es que no tenía sentido para un yobo. La cultura, la manera de vivir… no podría enumerar todo. Algo se queda en el tintero, seguro.

Los niños, cómo trabajan en casa, el papel de la mujer, la comida (no solo los ingredientes, desde la preparación hasta el comer, con la mano, a la falta de sobremesa… todo), la higiene, las conversaciones, el viajar en moto sin casco, el hecho de que su movimiento de muñeca sea contrario al nuestro, cómo les aguantan las trenzas y a mí se me caían, cómo no son cariñosos, como no se acarician sino que se aprietan, cómo no dan besos, cómo beben cerveza togolesa de 600ml, cómo comparten la (poca) comida que tienen, cómo les gusta que muevas la nariz (porque ellos no pueden hacerlo), cómo te miran por la calle y cómo te piden matrimonio por ser una blanquita que pasea, cómo te puedes duchar con cubos y estás igual de limpito, cómo puedes lavarte los dientes con agua embotellada en un patio, cómo puedes vivir sin espejo un mes y sobrevivir (las fotos ya dicen cuándo ibas con barro en la cara), cómo el ir con manchas pierde importancia y cómo puedes vivir sin nada y sin necesitar nada.

Siempre he sido un poco cabra. Asilvestrada un poco también. Y allí lo he sido más todavía. Ha sido una de las mejores experiencias de mi vida, si no la mejor. Desde que llegué. Pensar al cabo de tres días que me quedaban tres semanas y que parecía que llevaba dos meses. Conocer a la gente de allí, sus costumbres, sus ideas, sus reflexiones. Abrir la mente y empaparme de todo lo que pudiera. Aprender de las cosas no tan buenas, que también las hay. Conocer a gente maravillosa. Aprender a eliminar tabús. Dejarme sorprender cada día. Ver. Observar. Disfrutar. Compartir. Vivir. Entender. Pensar en cuándo volver. Y querer volver. Merci. Gracias por tanto. C’est l’Afrique.

¡Estrenamos programa! ¿Te gusta la capoeira?

“Bajamos a Ghana con la intención de aportar lo mejor de nosotros mismos, con respeto, humildad y los brazos abiertos, siempre presente que nos queda mucho por aprender y enseñar”

El voluntariado entre Accra y Adidome es un programa especial gestionado principalmente por los jóvenes empoderados por nuestro socio local en Ghana desde el 2011, a través de sus programas deportivos y becas de estudio. Participando, el voluntario/a tendrá un contacto directo con las bases del proyecto, pudiendo comprobar cómo un proyecto de cooperación de acción directa a medio y largo plazo puede cambiar la vida a muchas personas.

El voluntario ocupará su tiempo combinando las actividades educativas por la mañana y el apoyo al empoderamiento juvenil a través del proyecto deportivo de Capoeira.

¿Estás interesado? ¿Te apuntas? Haz clic aquí para tener toda la información.

Foto Adidome

Foto Adidome

 

¿Quieres vivir una experiencia única e irrepetible?

De la mano de Proyectos Solidarios para África (SAPP), cuyos proyectos en África son apoyados por PLANTASUR y KANNABIA, te ofrecemos el poder participar en nuestros programas de viajes solidarios y te aseguramos que no lo querrás olvidar en mucho tiempo.

Ven a Ghana y ayuda a los que lo necesitan al mismo tiempo que vives una de  las mayores experiencias de tu vida.

Y no te pierdas las excursiones que tenemos preparadas para los voluntarios este verano:

Kakum y Cape Coast: el Parque Nacional Kakum  es una reserva natural totalmente cubierta por un bosque tropical. En Cape Cost se encuentra una fortificación que se utilizó como hacinamiento de esclavos africanos antes de su traslado a Europa y a América. 

Accra:  es la mayor ciudad de Ghana y su capital desde 1877. Es a su vez la capital de la región de Gran Accra. Su población es de alrededor de 2.500.000 habitantes y es el centro administrativo y económico del país.

Sus orígenes como ciudad se remontan al siglo XVI cuando los portugueses se asentaron y la convirtieron en punto estratégico para el comercio de esclavos.

Monkey Sanctuary y Cascadas Wli: Fiema es una reserva natural donde habitan cerca de 700 monos, sagrados para los habitantes de la comunidad. Cerca de este santuario están las cascadas Wli, con 60 metros de caídas, las de mayor altitud de África Occidental.

 

 

¡Todavía estás a tiempo de apuntarte, te esperamos!

Voluntariado en orfanato y fútbol, ¿te animas?

El pasado 22 de abril nuestro voluntario Mario Cortegana volvió de su voluntariado en Ghana donde ha estado durante 2 semanas participando en el programa de orfanatos y participando en los entrenamientos del equipo de fútbol local de Aflao.

Si deseas participar en uno de estos programas u en otro, tal y como lo ha hecho Mario, no dudes en contactarnos. Tenemos una diversidad de programas en los que puedes echar una mano y vivir una experiencia única.

Llámanos al 697 999 707 o escríbemos un email a la dirección: info@sappngo.org

 

¿Tienes un plan mejor para el 18 de mayo?

El próximo 18 de mayo a las 19:00 horas, en el Teatro Municipal de Armilla (Granada), la Asociación Armilla Solidaria realizará una Gala Benéfica a favor de Solidarity Africa Practical Projects para colaborar en la construcción del #OrfanatoEscuelaAmenuveve que estamos llevando a cabo en Aflao (Ghana).

Será una maravillosa #Galamusical (Baile y canto), con presencia de  algunas de las #academiasdebaileycanto más reconocidas del panorama musical granadino además de la participación de los alumnos del IES ALBA LONGA. Todo un derroche de talento de artistas infantiles y adultos que nos ayudarán de forma totalmente desinteresada a que demos un empujón muy importante en la construcción de ese gran proyecto.

¿Cómo puedes participar?

#Entradas:

– Donativo: 5€

– Donativo Fila Cero de 3€ a ingresar en:

Cuenta Banco Sabadell: ES55 0081 7401 7300 0128 0634

Paypal: Proyectos Solidarios para África.

#Ventadeentradas en:

– Armilla Solidaria (armillasolidaria@hotmail.com)

– Casa de la Cultura de Armilla

– SAPP (sappngo@gmail.com)

– Teatro Municipal De Armilla (taquilla, 1 hora antes del evento)

– #Donativocuenta Banco Sabadell: ES55 0081 7401 7300 0128 0634 (Cuenta Sabadell).

– #DonativoPaypal: Proyectos Solidarios para África.

Acompañadnos para construir ilusiones 🙂

 

Experiencia de primera mano – Voluntariado en Togo

Eva Grueso ha estado realizando un voluntariado en Togo, en un orfanato, en enero – febrero. Esta es nuestra oportunidad para haceros llegar la opinión de alguien de primera mano. Os dejamos su experiencia.

Es difícil plasmar en unas líneas todo lo que representa una experiencia vital de tal envergadura, breve en el tiempo, un mes, extensa en el corazón.

El viaje a Togo ha sido mi primer contacto con África, en concreto con el Orfanato COR de Sanguera –Lomé-, en el que viven quince niños, tres jovencitas, Tatá, que cocina sencillos platos pero con enormes cantidades de nutrientes para los peques, y la Hermana Jocelyne, la artífice de esta aventura que supone dar un futuro a quien la vida parece que se lo negaba, firme en sus decisiones, bondadosa en sus actitudes, una gran persona e infatigable trabajadora.

La vida en el Orfanato comienza temprano, en torno a las 5 h. de la mañana, con una energía y una vitalidad colosal, es necesario preparar a los más pequeños (nueve), antes de que las tres mayores se marchen al Colegio, sobre las 06:30 h., teniendo por delante una hora y media de camino a pie. Es indudable que la apertura mental es imprescindible en una expedición como la presente y ello comienza desde el concepto mismo de Orfanato, no se trata de un centro de acogida de niños huérfanos en su mayoría, aunque es cierto que algunos perdieron a sus madres en el momento del parto, es más bien una casa en la que son cobijados los menores cuyas familias tienen dificultades para mantenerlos, generalmente no cuentan con un sustento económico para alimentarles y darles una educación, lo cual reciben en el Orfelinato, pero algunos de sus progenitores mantienen el contacto con sus hijos, y todos conocen sus historias personales, el primer tropiezo al que estos peques han de hacer frente.

En COR la vida es alegre, pues la música es una constante, con un ritmo que sólo ellos llevan en la sangre, difícil igualarse, aunque lo intentamos con nuestras tardes de bailes de los viernes. La mañana se desarrolla rigurosa en sus horarios, pues los niños acuden a clase en el mismo centro, tres aulas, con diferentes niveles, que reciben también a otros menores de la zona.

Es cierto que durante la primera semana es inevitable adaptarse y superar algunos bretes, nada singular, pero necesario. Desde acomodarse a la temperatura, sobre todo si viajas como yo, en el mes de enero, y sales de Madrid con un tiempo seco de tres grados bajo cero y llegas a Lomé con 32 grados y una humedad  del 70 %, el cuerpo necesita unos días para aclimatarse. Todo ello se une a la obtención del visado (sencillo en el aeropuerto, pero un trámite a realizar) y su posterior renovación, beber agua en bolsas de plástico, carecer de lavabo, ducharse con un barreño, dormir con mosquitera, comer con las manos y acostumbrarse a una dieta rica en productos agrícolas desconocidos , a base de harinas de distintos cereales condimentadas con sabores picantes aunque, en el orfanato, en este sentido, como en todos, me cuidaron extraordinariamente bien y trataron de ir introduciendo los alimentos paulatinamente, para no tener problemas estomacales, incluso cocinando con agua envasada, lo cual hizo que, afortunadamente, no pueda relatar ninguna desagradable experiencia de diarreas.

El idioma, tampoco exento de dificultades pues, el francés es la lengua oficial, es cierto, pero no es menos obvio que está tremendamente adaptado por la población togolesa y ni muchas palabras ni, por supuesto, la pronunciación, en modo alguno se asemejan a las adquiridas en Francia, para cuyos nativos, incluso, entraña ciertos obstáculos. A ello, además, es preciso añadir que la lengua hablada por la mayoría de la población de esa zona es el ewé con lo que, la comunicación, en ocasiones, no es tan sencilla como podríamos imaginar, sin ir más lejos, la cocinera del orfanato sólo hablaba ewé por lo que debíamos acudir a los signos para tratar de entendernos en el día a día, pero con voluntad todo es posible.

Esta dificultad se hace patente en el momento de hacer los deberes con los pequeños, ya que la enseñanza oficial es en francés, y los libros de texto están editados en esa lengua, pero sus conocimientos del idioma, en ocasiones bastante deficientes, añaden dificultades comprensivas a los ya habituales problemas de los ejercicios en sí. Quizás será por ello que el tiempo dedicado a realizar las tareas escolares ha sido de los más gratificantes, arduo, pero con resultados positivos en muy corto espacio de tiempo, los avances en matemáticas se mostraban día a día.

Pero, sin lugar a dudas, lo mejor de este viaje ha sido su gente, encantadora, sociable, próxima, acogedora, cercana, mucha de ella conocedora de algunas palabras en español, lo cual sorprende inicialmente y se agradece el esfuerzo en reiterarlas pero, además, muchos de ellos son conocedores de las noticias acontecidas en nuestro país y no sólo es posible mantener conversaciones con férreos seguidores del Real Madrid o del Barcelona, indistintamente, sino que la incredulidad ante el proceso separatista de Cataluña es también fruto de las más diversas cuestiones ¡sorprendente!, máxime si pensamos que la mayoría de nosotros no sabríamos localizar Togo en un mapa.

Y esa alegría y aceptación, unido a un tremendo respeto, se traslada también a la religión, siempre presente en la vida de los togoleses, quienes conviven con diversos credos y las diferentes comunidades dentro de ellos, las cuales realizan una labor inmensa sin la que una parte importante de la población no podría subsistir. Y ese júbilo habitual se evidencia, igualmente, en la realización de los oficios católicos, los que yo he tenido oportunidad de compartir, repletos de alegría, no sólo al lucir los coloridos de sus mejores vestidos para la ocasión, a juego con sus tocados, sino por el entusiasmo de sus gentes, sus cánticos y sus bailes.

Todo ello no impide sentir la desigualdad del color de la piel, en modo alguno negativa, pero sí diferente y ser nombrada como “la blanca” no es ningún agravio, ninguna ofensa, es sólo una cualidad, una evidencia y como tal ha de tomarse.

Eso sí, la convivencia con la naturaleza es en Sanguera una realidad por lo que también es necesario acostumbrarse cuanto antes a la presencia de lagartos vistosos o arañas intrépidas. Pero, igualmente, es muy interesante adquirir ciertos conocimientos sobre las características de árboles autóctonos o largamente cultivados ahí. Gran experiencia fue conocer las propiedades del noní y llegar a hacer té después de lavar sus hojas, dejarlas secar, tostarlas y triturarlas; o hacer polvo de baobab, con multitud de cualidades estimulantes de las defensas, por su gran contenido en vitamina C, además de fibra; o aceite rojo de palma, sin refinar, sin aditivos ni conservantes, todo ello 100% natural, pues, en gran medida, la riqueza togolesa radica fundamentalmente en los productos de la tierra, además de aportar ciertos ingresos para el orfelinato, 

 acometida en la que también participan todos sus integrantes.

Un gran contraste es el que se produce entre la alegría de los niños que viven en el hospicio, combinada con una tremenda vitalidad, y la cantidad de tareas que han de realizar en él para que todo funcione, pues el centro es auto gestionado entre sus miembros. Pero no sólo estos pequeños realizan quehaceres desechados en la cultura europea para los menores, en Togo los niños tienen asignadas muchas labores, tanto en el hogar como en el campo, cuestiones que, en ocasiones, les impiden poder acudir a la escuela.

 

Pero esta experiencia vital me ha dado también la posibilidad de contribuir en un proyecto con iniciativas para tratar de escolarizar a niños que no hacen prácticamente nada, vagan por la calle o desarrollan tareas en el campo, con un futuro incierto, sobre todo para las niñas que, por unas pocas monedas, se ofrecen sexualmente a cambio de algo de comida para su familia. Poder seguir aportando tras mi regreso es algo que motiva para un nuevo viaje.

 

Una experiencia inolvidable, un mes, un suspiro en la vida.

Eva Grueso